Tus manos eran mias en aquella tarde
sus ojos pestañaban y los nuestros se miraban
al mismo tiempo mi mente sucumbaba
llena de alfileres verdes con notas blancas
creí en ti ,podiendo desaparecer y núnca volver
en tí, como si me cayera tinta de lagrimas negras
tanto te miré que ya te no sabía donde estabas
de golpe se acabó , todo explotó
salimos inquietos de pensamientos
con pantuflas de león rugiendo
tenía un cigarrillo en blanco y negro
No hay comentarios:
Publicar un comentario